La primavera es la estación de el año que las aves escogen para nidificar. Nosotros podemos ayudarlas preparando lugares acojedores para ellas en nuestro jardin o en sitios cercanos a nuestras casas, donde les sea más fácil construir sus nidos.
La primavera es la estación de el año que las aves escogen para nidificar. Nosotros podemos ayudarlas preparando lugares acojedores para ellas en nuestro jardin o en sitios cercanos a nuestras casas, donde les sea más fácil construir sus nidos. Para las aves como el estornino o el herrerillo, que anidan en los agujeros de los árboles, podemos construirles unas cajas-nido. Hay que recordar la importancia de salvaguardar la seguridad de las generaciones futuras de estos animales, por ello, estas cajas deben situarse lejos de el alcance de depredadores como el gato e incluso lejos de el alcance del ser humano. El diámetro de el agujero de entrada a las cajas deb ser de 3.3cm para aves pequeñas y de 4.7cm en el caso de el estornino. Decir que muchas de las cajas que puedes comprar en los supermercados no son útiles, bien por ser demasiado pequeñas o por tener el agujero de entrada demasiado grande, no ofrecen una buena protección a los huevos de las aves. Como los huecos de los arboles son lugares mucho más idoneos que cualquier caja que podamos construir, no estaría de más conservar en nuestro jardín esos árboles viejos que aunque no nos son de utilidad a nosotros les puede servir como hogar a muchas especies de aves. Ciertas especies prefieren anidar en matorrales densos, por ello, si plantamos matorrales en nuestros jardines estamos ofreciendo un hogar perfecto para muchas aves primaverales. Cuanto más variado sean los matorrales que planemos, más variadas serán las especies que habiten en el. También hay que tener en cuenta que debe haber espacio para todos, así las aves no se molestarán unas a otras. Otra cosa aconsejable es limitar el uso de pesticidas en nuestros jardines. Muchas de las funciones que tienen los insecticidas las pueden suplier de forma natural aves insectivoras que aniden en nuestros jardines. Y si además, los árboles que tenemos son frutales, las aves estaran tan contentas que seguro que volverán el año siguiente.